martes 18 de enero de 2011

Una mirada distinta

Hay un universo paralelo que se mueve en dirección al sur, lo conforman instantes, silencios mudos que se quedan sin palabras.

Día a día peregrinamos nuevos rumbos que nos llevan a buscar respuestas.
Con un presente que renace a cada segundo, nos remitimos hacia un futuro próximo colmado de posibilidades y sueños por concretar.

Tropezamos con piedras y caemos abatidos por el golpe, pero aún así retornamos con una mirada distinta y cambiamos nuestro enfoque para luego mirar a las alturas y descubrir que todavía nos queda mucho más por apreciar.

En cada instante que transcurre exploramos la realidad que acontece a nuestra marcha. Somos artesanos de nuestra propia existencia. Permanentemente moldeamos y edificamos nuevos caminares.

Transportamos incertidumbres, temores, misterios que no logramos comprender…
A lo largo del viaje nos topamos con un sinnúmero de personas que se eternizan junto a nosotros desde el día en que logramos fraguar las puertas de nuestro destino. Algunas nos acompañan durante todo nuestro caminar, otras son como estrellas fugases que permanecen por un lapso de tiempo y luego continúan por otros atajos, algunas nos escoltan en nuestros sueños y otras son parte de una ilusión, de una fantasía que esperamos que se vuelva realidad…

Cada paso que decidimos dar nos empuja a la realización de una meta y nos arrima al azul del cielo disimulado tras las nubes, para que en el momento en que emprendamos el viaje eterno, tengamos la seguridad de haber vivido, con la esperanza de que el último gran paso nos traslade a los umbrales del infinito, para así descansar en los brazos de Dios.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada